Cómo aprende el niño. La asimilación y acomodación en J. Piaget.

Asimilación, acomodación y equilibrio

Piaget, un pensador que podemos ubicarlo dentro de la corriente psicológica, denominada Constructivismo, que indica que el desarrollo de la Inteligencia, impulsado por la propia persona por medio de sus permanentes interacciones con el medio en el que se inserta.

Posee un concepto de Inteligencia como un proceso de naturaleza biológica. De allí surge su concepción de la forma en que aprende una persona. Pensemos que, entre otras cosas, es un biólogo, y esa formación se escurre entre sus conceptos sobre educación y aprendizaje.

Habla de estructuras, que son aquellas que determinan lo que somos capaces de percibir o comprender, son esquemas mentales internos preexistentes, que terminan siendo como moldes que van  a recibir los estímulos externos, que a la vez son las que hacen posible nuestro aprendizaje. Estas estructuras internas, se fueron formando a lo largo del tiempo por las sucesivas asimilaciones que la persona ha ido vivenciando, producto de vivir en la interacción con el medio en el que se inserta.

Profundizaremos en tres conceptos muy importantes a la hora de entender la forma de aprender de los niños en la Teoría Piagetiana.

La Asimilación, se refiere a la forma en que un organismo, toma o incorpora, un determinado estímulo externo, donde sus estructuras previas internas recepcionan ese estímulo de una manera determinada. Poseemos ante la asimilación una estructura mental previa, producto de diversos estímulos anteriores, lo que explica el crecimiento o cambio cuantitativo de éste.

En este punto, cuando estamos en el aula frente a niños que tienen problemas familiares, donde la imagen paterna está distorsionada, hablar de familia, puede ser asimilado y decodificado de una manera diversa a la que el docente pretende enseñar. Pensemos que el niño posee una estructura en la cual habita una imagen de familia donde los componentes son concretos y los mismos se identifican con éste padre y  ésta madre. El desaparecer de la vida cotidiana de uno de ellos hace que la imagen de familia con los componentes originales que el niño tenía, se derrumba y ello impactará fuertemente en su estructura mental interna, cuya asimilación se producirá con el tiempo y forma que esas estructuras lo permitan según su constitución.

 

La Acomodación, hace referencia a la necesidad de adecuación de la estructura organizativa interior del niño frente a un nuevo estímulo que se presenta como muy diverso o muy revolucionario, con respecto a lo que viene percibiendo. Frente a un determinado estímulo externo al niño, hay una natural asimilación, si el estímulo tiene características parecidas a los que tradicionalmente está acostumbrado a percibir, la estructura interna no necesita de grandes acomodaciones para recepcionarlo, pero si estamos hablando de un estímulo totalmente distinto, con un alto grado de impacto sobre el niño, como una vivencia muy fuerte, el mismo provoca la necesidad de una acomodación en su estructura mental interna.

Muchas veces encontraremos niños dentro de las aulas que vienen de vivir experiencias muy fuertes, tales como la muerte de una mascota muy querida, para ellos ese hecho genera un impacto que le afecta y cuyas consecuencia se prolongan en el tiempo. Ya que la acomodación del nuevo estímulo tardará en resolverse debido a la originalidad del impacto. Es algo que el niño no había experimentado antes, y además, este impacto está cargado de afecto, lo que hace más fuerte el impacto. Desde nuestro lugar de docentes, creemos que el acompañamiento es fundamental, porque el niño en esta situación vive la incomprensión y la soledad afectiva frente a hecho luctuoso. En este caso, según Piaget, el niño es el que construye su propio conocimiento, y el docente, es un testigo en esta situación.

Tengamos en cuenta que el niño está construyendo su propio conocimiento, donde cada día un estímulo nuevo tiene una asimilación distinta y el cúmulo de asimilaciones irá conformando esa estructura mental que se alimentará de esas asimilaciones provenientes del exterior a lo largo del tiempo, consiguiendo cierto grado de evolución en el conocimiento adquirido, tengamos en cuenta que Piaget, tiene influencias Darwinianas.

Piaget, nos indica que esta relación de Asimilación y Acomodación son estables a la largo del proceso evolutivo de la persona, siempre encontraremos estímulos nuevos que requieren una acomodación de la estructura mental interna, de allí se deriva el crecimiento cognitivo de la persona que va incorporando vivencias a lo largo de su vida.

Asimilación, acomodación y equilibrio-,

A continuación de estos dos conceptos y estrechamente vinculado a ellos, debemos estudiar otro, el concepto de  Equilibrio, que es la relación armónica que se da entre los estímulos asimilados y las estructuras mentales internas que  se acomodan al nuevo dato incorporado. Es un proceso de autorregulación que se da entre los estímulos asimilados y las estructuras internas.

Cuando Piaget, habla de este tema, hace referencia a tres tipos de complejidad para lograr un equilibrio:

A -El equilibrio se da en base a las estructuras mentales previas de la persona y los estímulos que ésta recibe.

B -El equilibrio se produce entre las estructuras mentales que ya posee la persona, tanto las antiguas como las nuevas.

C -El equilibrio se transforma en una integración jerárquica de estructuras distintas.

Estos diversos equilibrios son permanentemente buscados por la persona, es una forma de ir incorporando los nuevos conocimiento que van a producir un mayor conocimiento del entorno en el cual vive.

Cuando este equilibrio entre asimilación y acomodación se rompe estamos frente a un conflicto, tema que abordaremos en otro momento.

Lic. José Miguel Toro

República Argentina

¿Cómo aprendemos a proceder?

Amigdala Cerebral

Como docentes, necesitamos, para poder realizar eficazmente nuestro trabajo con los alumnos, conocer algunas cosas.

En esta oportunidad, investigaremos un poco, como aprende nuestro cerebro, para poder tener otra herramienta a mano, para que nuestra tarea sea más completa.

Nuestro cerebro para poder actuar requiere, entre otros componentes, del buen  funcionamiento de un conjunto de neuronas que le permitirán proceder de distinta manera según las circunstancias.

Entre esos componentes, en este caso investigaremos uno de ellos. Comenzaremos por conocer qué es y cómo funciona la Amígdala. La amígdala cerebral, que no debe confundirse con la amígdala, que ubicamos en la zona de la garganta, es un conjunto de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad de los lóbulos temporales que forma parte del sistema límbico y su función más importante es el procesamiento y almacenamiento de todas nuestras  reacciones emocionales, se la suele llamar “centinela de nuestras emociones”.

Amígdala Cerebral –

 

Tiene la forma de una almendra, de allí su  nombre, la posean todos los vertebrados, ella nos va a permitir escapar de situaciones que nos generan peligro, es la que nos hace recordar traumas infantiles y todo aquello que nos hizo sufrir en algún momento de nuestras vidas, como así también, todas las vivencias felices.

Por ser un lugar en el cual se localizan las emociones, nosotros los docentes y padres, debemos tener presente este punto, debido a que nuestros alumnos en la medida en que sean bien estimulados, acompañados, promocionados, valorados, que no reciban gritos e insultos, y particularmente que no experimenten la falta de confianza de parte nuestra hacia ellos, haremos que su amígdala cerebral tenga básicamente, buenas vivencias y ello permitirá que su reacción frente a determinados eventos sea altamente equilibrado emocionalmente.

Si nuestra amígdala cerebral está bien educada por los elementos conductuales que recibe desde el exterior, por parte de los docentes y padres, el niño estará preparado para construir estrategias adecuadas para afrontar las dificultades que le presente la vida a cada instante.

Debemos recordar permanentemente, que también aprendemos emocionalmente, es decir, que nuestro aprendizaje esta básicamente apoyado en vivencias, porque no solo somos seres inteligentes, sino que también somos emotivos, en diverso grado, por lo que si nuestro trato hacia nuestros hijos- alumnos, es violento o amoroso, dejará huellas que llamaremos mnémicas y que estarán presentes con sus consecuencias a lo largo de toda la vida.

Para hacerlo más sencillo, recibimos una personita para formarla y es como arcilla fresca en nuestras manos, si la moldemos con violencia, la misma no se formará, sino que se deformará o mal formará y las consecuencias serán lógicamente coherentes con esa malformación afectiva.

Desde el Conocimiento, deseamos haber aportado un elemento más para el mejor desarrollo de nuestra profesión.

 

Lic. José Miguel Toro

República Argentina