Aprendizaje, un problema a resolver.

Aprendizaje

Cuando se define el significado de Inteligencia en  la Teoría de las Inteligencias Múltiples, se hace referencia a la capacidad de resolver problemas.

Esa capacidad es innata, es una inclinación natural que posee el sujeto, a querer saber, algo que se funda en la curiosidad. Y esa  capacidad se desarrolla. Es decir, tenemos la capacidad latente, a nivel natural, pero necesita ser desarrollada con herramientas apropiadas. Esta necesidad que el sujeto posee, es la puerta abierta a la tarea del que enseña.

También es la posibilidad de formar un diálogo entre el que está necesitado de aprender con las herramientas apropiadas y el que enseña a disponer de las mismas para poder implementarlas.

En estos conceptos podemos descubrir algunos elementos necesarios de esta relación de aprendizaje. Por un lado el sujeto que necesita aprender y que a la vez tiene las capacidades naturales para hacerlo. Por otro lado, el que enseña, que puede ser otro individual o social, es decir, un grupo. Y un tercer elemento que es el contenido.

Aprendizaje

En este diálogo, es necesario y muy importante, la herramienta  y su uso adecuado.

La Teoría de la Inteligencias Múltiples nos ofrece un cuerpo doctrinal que nos aclara algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de aprender-enseñar.

Por un lado, nos indica que todos no somos iguales. Que tenemos nuestras diferencias, biológicas, provenientes de nuestra herencia y también, de los entornos sociales, en los que hemos ido creciendo.

Esos entornos sociales nos han permitido vivenciar momentos, en los cuales de distinta forma, hemos ido incorporando aprendizajes diversos, algunos edificantes y enriquecedores y otros , no tanto.

En este diálogo, es conveniente que el enseñante, que puede ser un adulto, o alguien de la misma generación del niño o bien un grupo, sepa cómo hacerlo. Sabemos que esto es un poco difícil, por no decir, casi imposible, pero queremos , desde este lugar hacer una invitación a los docentes, al grupo de docentes que tendrá a su cargo la formación de un niño a tener en cuenta, algunos de estos conceptos y de los que nos brinda en un pequeño video la Dra. Adamson, sobre el tema del aprendizaje.

Lic. José Miguel Toro

República Argentina

¿Cómo puedo desarrollar la inteligencia espacial de mi hijo?

Un gran pensador como es Thomas Armstrong, estudiando las Inteligencias Múltiples, considera que un paso importante en el uso de la teoría de las Inteligencias Múltiples, es determinar la naturaleza y calidad de nuestras inteligencias y buscar los medios más convenientes de desarrollarlas.

Muchas veces nos encontramos, como padres, frente a nuestros hijos pequeños  mirándolos , mientras ellos juegan en nuestras casas o en los parques, y nos preguntamos, ¿ cómo hacer para que ellos sean felices haciendo lo que les gusta?.

Inteligencia Espacial-

Sabemos, atentos a los últimos descubrimientos que se difunden por los distintos medios de comunicación, que nuestro cerebro tiene múltiples capacidades que se traducen en conductas, pero esas conductas tienen en su manifestación diverso grado de visibilidad y ductibilidad, frente a los ojos de los padres, en el caso que venimos planteando.

Tan es así que muchas veces, llegamos a manifestar que nuestro hijo no es tan habilidoso en tal o cual tipo de actividades. Solemos decir, por ejemplo, que cuando juega con sus amiguitos a la pelota, no es tan hábil o no lo integran o no le gusta tanto, etc. Son diversas formas de indicar, por parte del niño que ese tipo de actividades no le agradan porque experimenta que no tiene para él, un sabor, un significado, de alguna manera le descubre un sinsentido.

Con lo cual podemos llegar a escuchar un mensaje como este: – Mamá, no me gusta jugar a la pelota!.

Seguramente que si nos sentamos a dialogar con ese niño, él pueda manifestarnos que hay algunas cosas que le llaman la atención o algunas cosas que lo entretienen o algunas cosas que le agradan.

inteligencia espacial_

Hoy nos vamos a detener en la llamada Inteligencia Espacial. Es aquella inteligencia que nos permite percibir de manera exacta el mundo visual-espacial y de ejecutar transformaciones sobre esas percepciones, nos señala Armstrong (1999). Esta inteligencia, nos permite tener una sensibilidad al color , a la línea, a la  forma, al espacio y las relaciones que existen entre estos elementos. También tienen capacidad de visualizar, de representar de manera gráfica ideas visuales o espaciales y de orientarse de manera  adecuada en una matriz espacial.

Esta inteligencia espacial, al igual que las demás, se pueden desarrollar  hasta un nivel adecuado de competencia. Esto es, siempre y cuando, se reciba una estimulación, un enriquecimiento  y una instrucción adecuada.

Con respecto a la estimulación, debemos estar atentos a las inquietudes espontáneas que manifiestan nuestros hijos, para poder  avivar y alimentar esas conductas, en la acción de detectar esas conductas incipientes en nuestro niños es fundamental, la necesidad de la observación atenta, donde podremos detectar esas espontaneidades, tales como algunos dibujos que nuestros niños realizan en los márgenes de las hojas de algún papel, o bien cuando ordena sus juguetes armando algún tipo de diseño para luego poder darles vida en el marco del juego. O bien, cuando toma algún objeto y le otorga vida en su imaginación, tratando de convertir ese objeto en un auto o en un avión.

También se hace necesario, un enriquecimiento, de esa inclinación que muestra nuestro hijo, esto es apelar a diferentes vivencias para el niño en las cuales se le provee de situaciones en las que pueda descubrir características de la Inteligencia Espacial, tal como llevarlo a lugares en los cuales, por medio del juego, se le muestra y además que pueda participar, dibujando, organizando objetos, ordenando y desordenando su juguetes, etc. Todo esto le permitirá vivenciar, distintas actividades que le provocarán un placer o displacer, con lo cual tendrá la posibilidad de elegir.

Y por último, una instrucción adecuada, ello le permitirá desarrollar de manera correcta esa capacidad que se ha ido desarrollando de manera incipiente. Siempre es conveniente, una instrucción profesional, entendida esta, como un tercero que toma la responsabilidad de desarrollar esa inteligencia en el niño, hasta llevarla hasta un nivel elevado. Tengamos en cuenta que en este punto existen algunos peligros propios de padres ansiosos, que es la exigencia y la obligación que les suelen imponer algunos padres a sus hijos, con lo cual pueden llegar a arruinar una vocación y una capacidad naturalmente dispuesta para ser una inteligencia destacada.

inteligencia espacial

No olvidemos la necesidad de respetar los tiempos evolutivos de la naturaleza, porque en la medida en que se aceleren los ritmos en una temprana edad, podemos arruinar la naturaleza y con ello poner en juego la felicidad de nuestros hijos.

Para poder poner de manera visual lo que estamos indicando, los invito a conocer este pequeño  video.

Lic. José Miguel Toro

República Argentina.