Los enormes conocimientos del último tiempo en el campo de las neurociencias son importantes a la hora de entender las ventajas y desventajas que otorga la relación entre la mente y el cerebro. Qué hacer para convertir a la mente en una aliada.

A partir de los enormes avances que hizo la neurociencia en el último tiempo, se pudo divulgar un importante aprendizaje sobre la mente y el cerebro humano, más que en cualquier otro momento de la historia. Ahora hay un mejor entendimiento de cómo funcionan y se pueden utilizar estos nuevos conocimientos para adquirir un mayor nivel de bienestar.

Este momento único en la historia de la humanidad permite, según ratificó a Infobae la psicóloga y escritora Celia Antonini, que por primera vez la tecnología ayude a revelar los secretos del cerebro “y explicar porque actuamos como lo hacemos”. “El cerebro controla todos los aspectos de nuestra vida y hoy podemos visualizar con mayor claridad las ventajas y desventajas de la mente y el cerebro”, indicó la especialista. En su criterio, conocer las desventajas y ventajas de la mente y el cerebro es clave para utilizarlas a nuestro favor.

Es importante, según sostuvo la experta, no confundir el cerebro con la mente. En este sistema, el cerebro podría ser entendido como el hardware de una computadora y la mente el software. En su libro GPS Mental 2.0, Celia Antonini señala que la mente tiene un gran ventaja, que es observarse a sí misma.

“Esta posibilidad de auto observación es la que nos permite detectar pensamientos, emociones y patrones mentales que nos perturban o nos impiden lograr lo que deseamos”, indicó Antonini. “Pero la mente no solo tiene la capacidad de observarse a sí misma, sino que a la vez puede autorregularse, modificar pensamientos, reducir o anular emociones y modificar conductas, pero si no se regula y se entrena a sí misma, puede terminar por quedar presa del sistema emocional del cerebro y perder el mando”.

El cerebro juega en este caso acompañando a la mente, debido a la plasticidad neuronal. “Hoy sabemos que los pensamientos modifican la estructura cerebral y ello permite que los cambios que realizamos puedan mantenerse a lo largo del tiempo”.

Sin embargo, por otro lado, también hay dos grandes desventajas. En primer lugar que la mente hace lo que quiere sin regulación. “Podríamos compararla con el comportamiento que tiene un niño en el aula cuando no está la maestra. Va y viene a su antojo. Si no tiene supervisión, se descontrola”, dijo Antonini. “Su compañero de fórmula, el cerebro, la acompaña con otro gran defecto: es vago. Una vez que incorporó algo, se resiste a cambiarlo”.

Esto quiere decir que entonces se combinan dos grandes defectos y dos grandes virtudes que están sometidos y controlados por la propia decisión, determinismo y voluntad de cada persona. “Si nos decidimos a tomar el mando y a ser más astutos que nuestra mente, podemos convertirla en nuestra mejor aliada. Pero si la dejamos librada a su antojo, puede llegar transformarse en nuestro enemigo interno más temible”, concluyó la especialista.

Lic. José Miguel Toro
República Argentina