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Violencia de Pareja, una forma de comunicarse
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Violencia de Pareja, una forma de comunicarse
¿Síndrome de víctima y victimario o síntoma de interacciones tortuosas entre hombres y mujeres?
Lic. José Miguel Toro – Argentina / Dra. Graciela Campos Escalante – México
ABSTRACT
En este artículo presentamos desde el enfoque comunicacional, algunos de los elementos para entender que, cuando hay violencia en la pareja, no hay ni una “víctima” ni un “victimario” ya que en las interacciones podría observarse a las conductas agresivas como lucha por el poder en la cual, aunque de diferente manera cada uno se ve involucrado, sin que exista un culpable ni un “quién inició primero”. Deberá pensarse la violencia de pareja como una forma de comunicación, tal vez un poco atípica, en donde no sólo participan dos integrantes de manera simultánea, sino que además, están presentes, los contextos, la cultura, las condiciones políticas, económicas y éticas.
“Las mujeres maltratadas son masoquistas, provocan y disfrutan de las agresiones…”
“Los hombres que maltratan a sus mujeres están enfermos y no son responsables por sus acciones…”
Expresiones como estas forman parte del mito acerca de la violencia y las agresiones que se manifiestan entre los miembros de las parejas. En ocasiones, reflejan una manera de pensar ubicada culturalmente, fundada en prejuicios tradicionales que ensalzan a uno u otro de los integrantes de la pareja.
Se ha dado en llamar de diferentes formas a la violencia intrafamiliar: violencia doméstica, maltrato, violencia de género, de pareja, masculina, sexista, entre otras. Más, todas estas denominaciones hacen referencia a las conductas de violencia y agresión que se producen dentro del hogar, en las relaciones de convivencia más cercanas de las familias. Son formas de vinculación y comunicación que, eventualmente, se conservan en el tiempo durante la convivencia.
En el contexto de sociedades mundializadas, que pretendemos ser tolerantes, incluyentes y democráticas ya no es posible –ni verosímil-, hablar respecto de violencia intrafamiliar o de género únicamente a la que se hace en contra de las mujeres, sino que debiéramos incluir también a las conductas violentas y al daño realizado de la mujer hacia el hombre, ya que históricamente, la dirección comunicacional tenía una sola dirección. El hombre generaba una orden y la mujer debía acatarla, de lo contrario se generaba un discusión que terminaba, violentamente. Pero este tipo de vínculo comunicacional, tenía como actor subordinado a los deseos o caprichos del otro, donde el rol del subordinado siempre lo cumplía la mujer.
Es por eso que hasta hace algunos pocos años, se decía que en la pareja el maltrato era: “Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado en daño o un sufrimiento físico, sexual o psicológico, para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vía pública o privada” (Artículo 1 de la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Naciones Unidas, 1994)
Hoy, a casi veinte años de esta conceptualización, las condiciones sociales y personales, han cambiado; las mujeres acuden en mayor número que los hombres a la universidad e incluso los posgrados y especializaciones están siendo más demandados por mujeres que por hombres, existe una mayor preparación y con ello independencia y autosuficiencia económica, laboral y tal vez hasta biológica y psicológica por parte del género femenino. Actualmente en México hay un mayor número de mujeres que de hombres que cuentan con al menos un empleo y muchas de ellas sostienen económicamente a su familia. Algo afín ocurre en Argentina.
Ante estos hechos cabría hacer algunos cuestionamientos de manera hipotética: ¿Es probable que estos cambios, estén propiciando conductas mayormente agresivas en estas mujeres? o, ¿tal vez sean un estímulo para que en determinada clase de relación, las parejas inicien una escalada simétrica de guerra interminable?
Las respuestas a estas interrogantes se encuentran en la intimidad de cada una de las parejas ya que el comportamiento dentro de cada familia y cada pareja conforma múltiples posibilidades, una suerte de imágenes fractales, como en un caleidoscopio[*]
La violencia conyugal, constituye una forma de comunicación en la que se produce un daño irreversible, ya que irrumpe en la frontera más sensible de una persona: su identidad, su cuerpo, su piel, o sus adquisiciones (estatus, profesión, oficio, etc.) el daño producido descalifica y denigra el autoconcepto que se tiene de sí y a la definición que se ha construido del ser pareja o familia. ¿Cómo entender la protección, el vínculo, el cuidado, la seguridad o la compasión que deben existir en la familia, si se destruyen estas expectativas con maltrato físico, emocional o ambos?
Para entender estos mecanismos, es importante conocer que la violencia, no se manifiesta per se, sino que todo acto de agresión se relaciona con diversos contextos, aprendizajes, estímulos y otras personas relacionadas con las personas sintomáticas[†]. Al constituirse en un tipo de comunicación, la misma está teñida por la influencia, tanto del ambiente como de la manera de ser de los integrantes del grupo. Esto es porque son formas de vincularse, forma que si bien son agresivas en el doble sentido de afectar a uno y a otro, es una forma de decir y es una forma de emitir un mensaje, mensaje que en ocasiones, posiciona a uno y a otro en un pedestal alto de superioridad o bajo de sometimiento.
Como hemos visto: El planteamiento respecto de la violencia doméstica es creer que uno de los integrantes es la víctima y otro el victimario, -pero no necesariamente deberá pensarse que la víctima es únicamente la mujer- “las mujeres también pegamos… y a veces más fuerte”… suelo decirles a las parejas que acuden a consulta argumentando que es el hombre quien comete el daño.
Pero, ¿qué sucede al interior de estas relaciones conyugales o de pareja?
Veamos el siguiente ejemplo:
Mujer de 32 años, quien padece una condición grave de celos, comienza a imaginar que su esposo le es infiel con otra pareja; así, llega a construir una historia, que ella supone verdadera… Luego vendrán las acusaciones, las palabras altisonantes, las descalificaciones, los golpes… ¿y, él?, pues se deberá defender, de las agresiones, en la misma medida.
La pregunta obligada será ¿quién inició las agresiones, quién la violencia?
Desde el análisis de la información lograda a través de las entrevistas con los miembros de esta pareja, la infidelidad fue un hecho real: eventualmente él estableció intimidad con otra persona, y también manifiesta problemas de control de sus impulsos con episodios de alcoholización.
A modo de análisis, proponemos los siguientes ángulos de observación:
Desde la perspectiva de la mujer:…Es el hombre quien está mal, y quien tiene el problema… podría suponerse que el “alcohol le provoca las crisis”, o que los insultos son motivados por la agresividad física de su pareja.
Desde la perspectiva del hombre:…Las conductas violentas son justificables…, ya que los gritos y exabruptos de la mujer le motivan a golpearla. O, bien sus episodios de alcoholización se justifican ya que cuando él se halla sobrio en casa, su esposa se muestra indiferente y poco cariñosa.
Desde la perspectiva sistémica e interaccional: Ni él ni ella son culpables, sino actores interaccionales (aunque sin ser concientes de ello) del conflicto que les lleva a emplear conductas agresivas y proseguir en un estilo de vida que tarde o temprano les conducirá a una escalada de violencia de alto riesgo.
Desde el enfoque comunicacional: La violencia física, psicológica, económica o de cualquier otra clase, constituye una forma de comunicación, en la cual los participantes, queriendo o no, están de acuerdo, pues esta es quizá la única forma en que pueden relacionarse –así lo percibieron y aprendieron seguramente de sus familias de origen, del medio ambiente, de la cultura… es un estilo de vida, una forma de lenguaje, poco asertivo y gravemente disfuncional que, si no se reconoce a tiempo para detenerse se transmitirá a las siguientes generaciones, con lo cual entonces, se cumple el enunciado de “los niños golpeados, cuando se conviertan en adultos, serán padres golpeadores”.
No debemos olvidar que es en el interior de la familia y frente a estas manifestaciones tan cotidianas y aparentemente justificables de violencia, es donde se forjan los futuros hombres y mujeres actores del maltrato de pareja, hacia dentro del hogar, o afuera. Hoy vivimos graves situaciones relacionadas con diversos tipos de delincuencia, como signo de la violencia que de manera tan natural se inicia en el seno de la familia. Y esta forma de comunicarse se abre a los vínculos dentro de la sociedad, en la vía publica, en las organizaciones laborales, y en las escuelas. Generando un sociedad, casi naturalmente, violenta.
Bibliografía
MINUCHIN, Salvador. Caleidoscopio Familiar Editorial Paidós
WATZLAWICK, Paul. JAKSON, D. Don, Teoría de la Comunicación Humana Buenos Aires 1982 Editorial Herder
BATESON, Gregory; WATZLAWICK, Paul; SHEFLEN, Albert; GOFFMAN, Erving; HALL, T. Eduard. La Nueva Comunicación, Editorial Kairos
[*]Término empleado por Salvador Minuchin, como una metáfora de los cambios que suceden en las familias con cada entrada de información.
[†] El Síntoma es la manifestación objetiva de la crisis en donde existen múltiples elementos.
Familia, Individuo y Sociedad
Art. Publicado en http://www.e-neurocapitalhumano.org/shop/detallenot.asp?notid=519
Familia, Individuo y Sociedad; todos somos responsables por la de-formación de los valores.
Dra. Graciela Campos* Lic. José Miguel Toro*
Presentamos aquí, una invitación a reflexionar en, si la ausencia de valores y la desesperanza son síntomas de un trastorno individual o bien, parte del deterioro actual de la sociedad y, que se manifiestan en muchos de sus individuos. Pensemos en los hechos terroríficos que observamos casi a diario; los eventos recientes entre Israel y Palestina en Siria o, en México y en muchos otros sitios, sólo por poner algunos ejemplos, reflejan la crisis de valores y las conductas que nuestra sociedad ausente de humanidad es capaz de realizar en nombre del egoísmo, la ambición y la sed de poder.
-Tal vez y como mencionó Ikram Antaki (1999) no es únicamente, la formación académica y científica una condición con la cual se obtendrán conductas civilizadas-
Freud menciona, que el individuo lleva en sí mismo una doble tendencia: hacia el bien: Eros o pulsión hacia la vida y Tanatos -Thánatos- o tendencia hacia la muerte.
La elección se hace desde el inconciente y la influencia del medio ambiente -en especial de la madre- son fundamentales para conformar el comportamiento futuro del niño.
Al respecto, Karen Horney dice:
Si falta calor por parte de los padres en el contacto con sus hijos, ello originará en estos frustración, intimidación y hostilidad”. Y si tal hostilidad se prohíbe, terminará siendo reprimida, aunque se mostrará en fantasías de daño personal y en conductas sociales desajustadas, todo lo cual sería la cuna de la angustia básica. (K. Horney, 1937).
La finalidad de plantear estas ideas, a manera de introducción para este trabajo, es poner el énfasis en la consideración de los factores culturales y no únicamente en aspectos biológicos y psicológicos ya que, los contextos entre ellos la familia y la educación ejercen una influencia fundamental que puede determinar los comportamientos de sus integrantes; así niños amados y valorados posiblemente logren convertirse en adultos virtuosos y, por el contrario; niños carenciados afectiva y espiritualmente seguramente producirán comportamientos gravemente disfuncionales en la vida adulta.
Comentario analítico
La persona, necesariamente se forma en un ámbito social, ello implica dos componentes fundamentales:
Por un lado, la persona es una ser individual –un organismo-, con la particularidad del conocimiento racional de naturaleza espiritual. Por otro, la característica de formarse en comunidad, muestra una naturaleza que sólo puede realizarse de manera social.
.Aristóteles, solía decir que el hombre es un Zóon politikon, es decir, que el hombre es un animal político. Este ser individuo, posee una unidad de tipo substancial, formada por dos componentes, el cuerpo y el alma:
Lo corporal, constituye la sede donde se asientan los sentidos, que propician la capacidad de conocimiento concreto del entorno mundano. El otro componente, que forma la unidad substancial, con lo anterior, es el alma, que es la sede de su inteligencia, y es de naturaleza espiritual. Ambos componentes constituyentes del hombre, tienen la posibilidad de ser influenciados desde el exterior, es decir, poseen capacidad de vinculación con el mundo circundante.
Esto, indica que el hombre es capaz de generar un cierto diálogo con ese entorno, en el cual existen canales de comunicación conscientes e inconscientes, que le permiten acceder de una u otra manera a contenidos significativos, con una carga moral, es decir, positivos o negativos, según el caso, con respecto a normas o leyes que regulan su estar en sociedad.
Debido a que este hombre, que como dijimos es Persona, y es portador de una inteligencia cuya particularidad específica es el razonamiento, está en condiciones, de aprendizaje mediante, el procesamiento de datos que recibe por mediación de los sentidos que como dijimos son inherentes al cuerpo. Dicha capacidad de procesamiento tendrá una forma de administrar los datos provenientes del entorno y trabajarlos, según un catálogo moral que implica necesariamente una distinción entre lo correcto y lo incorrecto, acorde a una serie de variables que apuntan al principio de conservación de la vida, tanto personal como la del otro, expresada ésta en formas concretas de convivencia social.
La llamada Inteligencia Espiritual, según lo expresado por Danah Zohar y Iam Marshall, en su texto La Inteligencia Espiritual, (2001) implica el conocimiento y la administración de valores en el terreno de la convivencia de la persona. Los valores, que son bienes apetecibles en sí mismos, están implicados en esa compón vivencia, son una particularidad exclusiva de la persona, pero esos valores; son tales si son positivos. De lo contrario, estamos hablando de des-valores.
El relato con el que inicia este artículo, habla de personas o grupos de individuos que poseen des-.valores. Ahora, y de frente a estos hechos concretos, donde están de por medio muchas personas inocentes, nos preguntamos. ¿Qué hacer? ¿Cómo obrar?
De estos interrogantes, surge un abanico de caminos, pero todos ellos deberían tener como núcleo duro, la necesidad de rescatar a la persona, porque posee dignidad ontológica y, además, es susceptible de ser educada. Y si ello no ocurre o no ocurrió, debemos marcar una carencia, tanto en la familia, dónde seguramente hubo ausencia de valores, y en su contexto, que dejó pasar una oportunidad de formar a uno de sus integrantes, entregando a la misma sociedad, a alguien que no tiene posibilidades de ejercer ese Motus naturalis, propio de la misma persona, como es el ser social, del que nos había hablado el filósofo griego.
La familia, está pasando por tiempos de turbulencia, donde se perciben carencias afectivas y de valores, que terminan manifestándose en el tipo de conductas, como las que muestran los ejemplos del relato. Por lo cual es relevante, hacer un llamado a la sociedad y a sus instituciones a tomar las riendas por el camino de la educación, entendida como formación y como hipótesis de solución a este tipo de fenómenos personales y sociales.
Conclusión
De lo anteriormente expresado, la Unidad de la Persona, es altamente sensible a factores internos y externos en su desarrollo, a tal punto que las circunstancias que acontecen en su derredor, terminan afectando positiva o negativamente a la misma.
Cuidemos, pues, que los entornos con los que la Persona interactúa, sean verdaderamente ricos para que terminen influenciando positivamente en ella.
Bibliografía Básica
- Celebrar el pensamiento citas (1999). México.
- Karen Horney. (1993). La personalidad neurótica de nuestro tiempo. Barcelona: Editorial Paidós.
- Zohar – Marshall – ( 2001) Inteligencia Espiritual – Plaza & Janés Editores S.A.
* Médico General porla Universidad Autónoma de Aguascalientes, Lic. En Comunicación, Universidad Iberoamericana; Terapeuta Familiar, Universidad del Valle de Atemajac, México.
*Lic. En Filosofía porla Universidad CAECE; Prof. En Sagrada Teología,– UNSTA; Posgrado en Sagrada Teología –Universidad Católica Argentina; Posgrado en Gestión Educativa , FLACSO- Argentina
UN CAMINO POSIBLE PARA DESCUBRIR MI NIVEL DE INTELIGENCIA EMOCIONAL
UN CAMINO POSIBLE PARA DESCUBRIR MI NIVEL DE INTELIGENCIA EMOCIONAL *
Te invitamos a que en cada ítems, nos indiques, en cuánto puedes conseguir realizar dicha acción o lograr esa habilidad. Esto es para poder ayudarte a lograr un autoconocimiento que pueda ser evaluado de manera cuantitativa por ti mismo. Para ello te sugerimos que pienses en situaciones parecidas que te haya tocazo vivir.
BAJO NIVEL EN LA DESTREZA ALTO NIVEL EN LA DESTREZA
1 – 2 – 3 – 4 – 5 – 6 – 7
1.¿En qué medida, soy capaz de Identificar algunos cambios en mi nivel de excitación fisiológica? ______
2. ¿En qué medida, me siento capaz de lograr algún nivel de relajación en las situaciones de presión, que experimento a diario?. ______
3. ¿En las situaciones complejas que me tocan vivir, en qué medida me siento capaz de actuar de una manera eficiente minimizando el margen de error?. ______
4. ¿En situaciones que me generan altos niveles de ansiedad, en qué medida puedo llegar a actuar productivamente?. _____
5. ¿En qué medida, me siento en condiciones de lograr algún nivel de calma con rapidez en situaciones límites, que me solicitan serenidad, para tomar decisiones?. ______
6. ¿En qué medida puedo vincular diversas señales físicas con distintas emociones que vivo a diario?. ______
7. Con el objetivo de influir con un ánimo de cambio en mis estados emocionales, en qué medida estoy acostumbrado o me estoy acostumbrando a hablar conmigo mismo?. ______
8. ¿En qué media, soy capaz de expresar mis sentimientos más profundos de manera efectiva y adulta frente a mi mismo y a los demás?. ______
9. ¿En qué medida, me siento con capacidad para responder sin llegar a perturbarme, a sentimientos negativos que provienen de personas altamente negativas o tóxicas?. ______
10. ¿En qué medida, me siento capaz de mantenerme calmo, cuando me agreden en instancias diversas con bromas ofensivas?. _____
11. ¿En qué medida me siento capaz de saber cuando estoy pensando en forma negativa y de ese modo poder revertir ese estado?. ______
12. ¿En qué medida, me siento capaz de detectar cuando mi conversación interior tiene un contenido instructivo y positivo para mi y los demás?. ______
13. ¿En qué medida, me siento capaz de percibir el momento en el que comienzo a sentir estados de furia frente a situaciones diversas?. ______
14. ¿En qué medida, puedes detectar en ti, el momento en el que interpretas hechos que estás vivenciando, ya sean éstos positivos o negativos?. ______
15. ¿En qué medida, sos capaz de percibir qué tipo de sentidos externos estás utilizando en una situación o en otra?. ______
16. ¿En qué medida, te sientes capaz de comunicar a otros correctamente lo que estás experimentando en diversas situaciones?. ______
17. ¿En qué medida, te sientes en condiciones de poder identificar qué tipo de información influye en tus interpretaciones de algo?. ______
18. ¿En qué medida, te sientes en condiciones de identificar cuando comienzas a experimentar momentos de buen humor, producido por circunstancias diversas?. ______
19. ¿En qué medida, te sientes capaz de detectar el momento en el que estas a la defensiva?. ______
20. ¿En qué medida, sos consciente del nivel de impacto de tus actitudes en las personas que te rodean?. ______
21. ¿En qué medida, estas en condiciones de darte cuenta cuando estás comunicando algo que resulta incongruente?. ______
22. ¿En qué medida, eres capaz de agilizar el ritmo de una tarea a voluntad sin que el mismo te genere niveles de stress?. ______
23. ¿En qué medida, te sientes con capacidad de recuperarte, con relativa rapidez de un fracaso?. ______
24. ¿En qué medida, sueles completar tareas de plazos largos en los tiempos previamente acordados? ______
25. ¿En qué medida, te sientes capaz de generar abundante energía a voluntad, cuando estás realizando un trabajo que no te genera interés?.______
26. ¿En qué medida, te sientes capaz de dejar o cambiar hábitos que no te resultan efectivos para alcanzar los objetivos planeados?. ______
27. ¿En qué medida te sientes con capacidad de desarrollar algún patrón de conducta totalmente nuevo o más productivo?. ______
28. ¿En qué medida, puedes hacer que tus acciones sigan a tus palabras manteniendo una coherencia de manera frecuente? ______
29. ¿En qué medida, te sientes capaz de poder trabajar positivamente en los diversos conflictos que sueles experimentar?. ______
30. ¿En qué medida, has podido, en diversas oportunidades desarrollar algún nivel de consenso en otras personas, durante diversos eventos?.______
31. ¿En qué medida, tuviste algunas oportunidades de mediar con algún tipo de conflicto, entre otras personas, con éxito?. ______
32. ¿En qué medida, sueles exhibir destrezas interpersonales efectivas, en las relaciones con los demás ?. ______
33. ¿En qué medida, pudiste en algunas ocasiones lograr articular varios de los pensamientos de un grupo?. ______
34. ¿En qué medida, puedes llegar a influir en otros, de manera directa o indirecta, en situaciones en las que los otros deben tomar decisiones?.______
35. ¿En qué medida, logras la confianza de los demás en tus ideas?. ______
36. ¿En qué medida, puedes construir equipos de apoyo para realizar tareas que forman parte de todo un proyecto más global?. ______
37. ¿En qué medida, con tus expresiones o con tu manera de conducirte, sueles hacer sentir bien a los demás en diversas situaciones?. ______
38. ¿En qué medida, sueles dar consejo y apoyo a los demás, cuando lo crees necesario?. ______
39. ¿En qué medida, te sientes en condiciones de reflejar correctamente, a los demás, sus sentimientos?. ______
40. ¿En qué medida, puedes percibir cuando otras personas están pasando por un mal momento?. ______
41. ¿En qué medida, sueles ayudar a otros a manejar sus emociones para que puedan sobrellevar diversas situaciones?. ______
42. ¿En qué medida, en tus diversas experiencias con los demás, sueles mostrar niveles de empatía, de manera frecuente?. _____
43. ¿En qué medida, acostumbras a involucrarte en conversaciones Íntimas, con otras personas?. ______
44. ¿En tus tareas con los demás, en qué medida tienes oportunidad de ayudar a grupos a manejar sus emociones?. ______
45. ¿En qué medida, puedes detectar incongruencias entre las emociones de otras personas, sus conductas y sentimientos?. ______
RESULTADOS
Luego de responder a cada una de las consignas, los invitamos a que en las siguientes tablas puedan volcar los resultados para que éstas les indiquen cuáles ítems reflejan las respectivas competencias o destrezas de la Inteligencia Emocional.
Tienes que sumar los puntajes obtenidos para cada habilidad (p.ej.: auto-conciencia, colocando cada puntaje debajo de cada número respectivo) y luego dividir el resultado por la cantidad de respuestas, lo que le dará un promedio, entre 1 y 7, respecto a cada habilidad o competencia emocional. Ejemplo en el siguiente cuadro: si me dio
Auto-conciencia
1 – 6 – 11 – 12 – 13 – 14 – 15 – 17 – 18 – 19 – 20 – 21
Puntos: 6 2 3 7 1 4 6 2 7 7 7 5
Total de puntos: 57 Cantidad de respuestas: 12 Promedio: 4,75
INTELIGENCIA INTRAPERSONAL
Auto-conciencia
1 – 6 – 11 – 12 – 13 – 14 – 15 – 17 – 18 – 19 – 20 – 21
Total de puntos: Cantidad de respuestas: 12 Promedio:
Manejo de las emociones
1 – 2 – 3 – 4 – 5 – 7 – 9 – 10 – 13 – 27
Total de puntos: Cantidad de respuestas: 10 Promedio:
Auto-motivación
7 – 22 – 23 – 24 – 25 – 26 – 27 – 28
Total de puntos: Cantidad de respuestas: 8 Promedio:
INTELIGENCIA INTERPERSONAL
Empatía
8 – 10 – 16 – 19 – 20 – 29 – 30 – 31 – 32 – 33 – 34 – 35 – 36 – 37
38 – 39 – 42 – 43 – 44 – 45
Total de puntos: Cantidad de respuestas: 20 Promedio:
Habilidades Sociales
8 – 10 – 16 – 18 – 34 – 35 – 37 – 38 – 39 – 40 – 41 – 44 – 45
Total de puntos: Cantidad de respuestas: 13 Promedio:
Recuerde que el promedio se lee igual que los puntajes individuales marcados en el test: desde 1 (baja habilidad) hasta 7 (alta habilidad).
PERFIL PERSONAL DE INTELIGENCIA EMOCIONAL:
-Coloque el puntaje a continuación de los diferentes ítems-
AUTOCONCIENCIA:………
MANEJO DE LAS EMOCIONES:……..
AUTO-MOTIVACIÓN:……..
EMPATÍA:………
DESTREZA EN LAS RELACIONES:………..
- * Este es un trabajo realizado sobre la base de un test propuesto por :
INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LAS ORGANIZACIONES- ( Nuestro agradecimiento)
El maestro de Camus
Maestro, no es solo el que transmite datos, no es solo el que evalúa cuanto sabemos de tal o cual tema, no es solo el que observa cuanto mucho o cuanto poco produzco en un aula.
El Maestro, forma. Y lo hace acompañando, interactuando, valorando y estimulando a otra persona que se llama alumno, tratando en cada momento de potencializar todas sus capacidades. Esto es, análogamente, velando el crecimiento total de la persona hasta que ésta pueda desempeñarse con autonomía. Gracias a todos los que cumplieron el rol de maestros en mi vida y que aplicaron estos medios para conmigo y para con mis compañeros. Esos medios, aplicados de la forma en que lo hicieron, permitieron que muchos de nosotros, a diferencias de muchos otros, hoy seamos verdaderos hombres que aportan a la comunidad de diversa manera elementos positivos.
Vaya para todos ellos este pequeño presente.
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¿Conviene tener exceso de Dopamina?
Dopamina (C6H3(OH)2-CH2-CH2-NH2) es una hormona y reurotransmisor. La Dopamina es una sustancia que se aloja en el cerebro y que genera manifestaciones dignas de ser valoradas.
Los invitamos a profundizar en este concepto.
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¿Dónde se encuentra la coincidencia entre la generación X y la Y, dentro de la oficina?
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En ciertas ocasiones nos encontramos inmersos en ambientes oficinescos en los que se observa convivir durante varias horas y en un mismo lugar, a dos generaciones diversas.
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¿Cómo hacer para que mi soledad termine y no tenga que arrepentirme de ello?
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Una de las inteligencias múltiples ejercida en el ámbito laboral
UNA DE LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES EJERCIDA EN EL ÁMBITO LABORAL
- NEUROCAPITAL HUMANO PUBLICO ESTE ARTICULO EN SU EDICION DE NEUROFELICIDAD 9- Ámbito Laboral -Agosto/Septiembre 2010. Año II Nº 9 -
Introducción.
Deseo ofrecer un pequeño viaje al interior de cada uno de nosotros, con el propósito de descubrir qué inteligencia poseemos. Para ello propondré, a título de ejemplo, la Inteligencia Interpersonal aplicada al ámbito laboral.
¿Qué es eso que llamamos Inteligencia?
Muchas veces nos encontramos frente a expresiones que son altamente significativas, pero no estamos en condiciones de descifrar con precisión. Esto es, porque las palabras, no son inocentes. Ellas dicen algo, y nosotros estamos invitados a descifrar lo que dicen. Uno dice algo por alguna razón. Más allá de que antes se haya tomado la molestia o no de pensar lo que iba a decir, o cómo lo iba a decir.
En este sentido, muchas veces, escuchamos decir: “tal persona es inteligente”, o, “tal otra persona es muy inteligente”. Estas expresiones suelen aplicarse, en general, a personas que tienen alguna habilidad para los números, o bien, para la dicción.
Pero, permítanme una discrepancia, con esta manera de pensar. La razón de la discrepancia, se funda en el hecho de que todas las personas somos inteligentes, pero de diversa forma. Todas poseemos de manera inicial, capacidades intelectuales a desarrollar y las mismas deberían ser tenidas en cuenta para posteriores desarrollos.
“Una inteligencia, implica la habilidad necesaria para resolver problemas o para elaborar productos que son de importancia en un contexto cultural o en una comunidad determinada” .
Como podemos observar dentro de esta definición tenemos dos campos temáticos. Por un lado, se destaca una capacidad operativa, es decir, la inteligencia es una capacidad orientada a la acción. En la definición de Gardner, se pone el acento en la actividad que esa capacidad puede desarrollar. La actividad a la que está orientada, tiene el objetivo de resolver problemáticas, que el entorno en el que se mueve la persona, presenta de manera permanente.
Es un entorno dinámico y por ello cambiante, presentando aristas, con consecuencias concretas a partir de causas concretas. Por ello, para responder a esa realidad, esta capacidad operativa no debe estar determinada, ya que si lo estuviese, no puede manejar alternativas de resolución, porque la realidad a la que está orientada no solo cambia, sino que también, es múltiple. Con ello decimos que los cambios son de diverso tipo, y la inteligencia, debería estar naturalmente preparada para abordar estos cambios heterogéneos.
En esta orientación hacia esa realidad multifacética, se hace necesaria la presencia de un condicionante fundamental, el diálogo. Pero para abordar esta presencia fundamental, la inteligencia debe tener un perfil determinado, la apertura. Si la inteligencia, orientada a la actividad de resolver situaciones, no está abierta al diálogo, no estamos frente a alguien inteligente. O para decirlo con más precisión, no estamos frente a una persona con sus inteligencias educadas, o desarrolladas. Por el contrario, tenemos alguien lanzado a la aventura irracional de hacer o de tomar decisiones. Y las consecuencias para esa persona y para el otro, son por lo menos, negativas.
Por lo que es necesario, cuando hablamos de alguien inteligente, referirnos a personas con algún nivel de apertura al diálogo. No estamos sugiriendo la presencia de personas necesariamente inteligentes o muy inteligentes, sino que ponemos el acento, en que las personas deben tener apertura en sus modos de vincularse con el otro, por ej. dentro del marco de una oficina (u otro ámbito laboral, cualquiera fuera).
El otro aspecto que señalo arriba, se refiere a la necesidad de generar un producto, pero este producto debe tener un cierto valor, es decir, cierto reconocimiento por parte de una determinada cultura, o ámbito cultural.
Esto es, que la acción que genera la inteligencia sea efectiva, en un determinado marco cultural. Sabemos que la cultura, es un producto del hombre; entonces en este terreno, la inteligencia es valorada como tal cuando lo que aporta tiene un significado en ese contexto. De lo contrario, no estamos hablando de alguien inteligente dentro del marco conceptual que venimos expresando.
¿Se puede aplicar a las relaciones interpersonales?
H. Gardner, desarrolló una teoría que presenta a esta habilidad humana (inteligencia) de forma múltiple, a diferencia de una concepción tradicional, en la que se presenta como una. Es decir, no hay una sola habilidad, sino que son múltiples las habilidades que la persona posee a nivel intelectual para adecuarse al entorno que la rodea o en el que se mueve cotidianamente.
Estas habilidades, descubiertas hasta el momento, son las siguientes: la inteligencia musical, la cinético- corporal, la lógico-matemática, la lingüística, la espacial, la interpersonal, la intrapersonal, la ambiental y la espiritual. Deseamos hacer una pequeña aclaración con respecto al listado precedente. El autor mencionado en su obra de 1983, “Estructuras de la Mente”, solo lista 7, el resto de las inteligencias se fueron descubriendo posteriormente.
Pero a los efectos de orientarnos al objetivo propuesto para este artículo, solo centro nuestra investigación en una de ellas que nos interesa particularmente: La inteligencia interpersonal. El autor mencionado, cuando trata el tema dice: “La Inteligencia Interpersonal, se constituye a partir de una capacidad nuclear para sentir distinciones entre los demás; en particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e intenciones” .
Una persona que posee la inteligencia interpersonal medianamente desarrollada, es alguien que puede desenvolverse con dúctibilidad entre personas, en particular dentro de equipos de trabajo, permitiéndole una forma de ser y de desempeñarse, y, al menos potencialmente, adecuarse fácilmente a labores realizados en equipo, donde se hace necesaria la interrelación operativa y dinámicamente eficiente.
En este desenvolvimiento, la posesión de cierto grado de empatía , hace a la persona que la posee, alguien valioso dentro del conjunto. Esto es porque, el grado de empatía que es capaz de generar – vinculado a una disposición natural al diálogo y no al monólogo- hace que estemos frente a la presencia de un líder en ciernes.
Goleman, en su texto sobre la Inteligencia Emocional, destaca lo siguiente cuando trata de la
inteligencia interpersonal: “La comprensión de uno mismo y de los demás en relación a los motivos, a los hábitos de trabajo y a la utilización de esa perspicacia para dirigir la propia vida y llevarse bien con los semejantes…..el reino de las emociones también se extiende más allá del alcance del lenguaje y la cognición.” .
Esta visión, se desenvuelve en un marco cultural determinado, porque nos movemos siempre en una cultura con determinadas características: somos seres históricos, y la historia se nos hace concreta con características culturales determinadas.
En esa convivencia cotidiana, inserta en un marco cultural determinado, donde la comprensión y la vinculación forman parte de lo esencial (como lo marca Goleman), quiero insertar y destacar como elemento valioso la comunicación no verbal, proceso compuesto por “los gestos, las posturas, las miradas, los tonos de voz y otros signos y señales no-verbales, que constituyen un lenguaje complementario de las palabras, con el que nos comunicamos en forma constante” .
Ahora adaptando este soporte teórico a nuestros ámbitos laborales: pensemos un momento por ej. en un supervisor de área, si éste posee, dentro de sus equipos de trabajo, personas con inteligencia interpersonal tendrá un escenario promisorio, ya que significa que existirán líderes naturales incipientes, que podrán llevar adelante la organización.
Solo resta, según mi opinión, un adecuado y realista sistema de estímulos, para poder llevar adelante el proceso de desarrollo necesario, que no será corto porque implica educación, pero que tendrá como fruto el reconocimiento y valoración de la persona, o si se quiere, para utilizar la terminología apropiada en el marco de la administración, el reconocimiento del ¨Recurso Humano¨.
¿Cómo las condiciona el ambiente laboral?
Las inteligencias múltiples, en particular la Inteligencia Interpersonal, que estoy analizando en este artículo, se encuentra necesariamente condicionada por el ámbito en el que se desenvuelve.
Si hemos destacado que esta inteligencia es un capital a desarrollar en una persona inserta en un equipo de trabajo, debemos tener en cuenta que la persona que la posee, al estar inmersa en coordenadas espacio- temporales, éstas actúan como condicionantes, más no determinantes de sus habilidades intelectuales.
¿Qué queremos expresar con estos conceptos? Que si bien todos somos inteligentes, no todos somos inteligentes de la misma forma. Esto invita a descubrir con ¨ojos atentos¨, en uno mismo como en el otro, dónde, en qué terreno, su desenvolvimiento es naturalmente más dinámico y efectivo.
Este proceso debería dar comienzo por uno mismo, analizarnos y descubrir en una tarea de autoconocimiento, dónde se encuentra mi fortaleza operativa. Esta fortaleza debería, a su vez, estar complementada con un ¨decir hacia fuera¨, un decir operativo en la línea de las expresiones verbales y no verbales, para que el entorno capte las señales que emitimos buscando insertarnos correctamente en el terreno en el que mejor podemos desempeñarnos.
Estas señales que conforman un diálogo fecundo y altamente significativo, debería ser correctamente decodificado por las personas que toman decisiones dentro de la organización, para poder organizar o reinsertar en el campo apropiado -según lo permita el organigrama- a esta persona (¨recurso humano¨), posibilitándole realizarse intelectual y operativamente, en beneficio propio, como de la Organización a la que pertenece. A título de ejemplo, podemos tener presente la tarea que realiza un técnico de fútbol, cuando debe ubicar a un conjunto de jugadores dentro de un campo de juego.
Estamos haciendo referencia a la necesidad de buscar en cada uno de nosotros, como personas inteligentes que somos, el lugar en el cual podemos ofrecer lo mejor de nosotros mismos, y en ese ofrecer operativo e intelectual, realizarnos personalmente siendo naturalmente felices, en la medida en que podamos expresar toda la energía que poseemos de forma natural.
A modo de conclusión. Los invito a mirarse hacia adentro en un ejercicio de autoconocimiento con el objeto de descubrirse y descubrir qué inteligencias tenemos y podemos desarrollar, para nuestro beneficio y el de los demás.
Lic. José Miguel Toro
Argentina
Bibliografía
-Gardner H.- Inteligencias Múltiples. La teoría en la práctica- Ed. Paidós- 1995- Barcelona
-Gardner H. – Estructuras de la Mente – Ed. F.C.E- México DC- 2007- Seg. Ed. Española- Sexta reimpresión.-
-Gardner, Kornhaber, Wake- Inteligencia. Múltiples Perspectivas. Ed. Aique – 2000- Buenos Aires.
-Goleman D. – La Inteligencia Emocional – Ed. Vergara- 1997 – Madrid
-Rulicki S.– Cherny M.- Comunicación no verbal – Ed. Granica-2010
-José M. Toro – El arte de ponerse comprensivamente, en lugar del otro- www.inteligenciasmultiples09.wordpress.com



